1001 Una odisea en el desierto

Descripción breve:
Espectáculo para público infantil y familiar. 1001 UNA ODISEA EN EL DESIERTO recoge la atmósfera de mágico exotismo que envuelve las míticas historias de "LAS MIL Y UNA NOCHES"

Espectáculo para público infantil y familiar

1001 UNA ODISEA EN EL DESIERTO recoge la atmósfera de mágico exotismo que envuelve las míticas historias de "LAS MIL
Y UNA NOCHES", creando a partir de ella un espectáculo idóneo para todos los públicos, repleto de buen humor, poesía y aventuras.

Todo ello entretejido en un entrañable relato que habla del valor de la amistad y del maravilloso poder evocador de la literatura.

Las noches en el desierto son frías e inhóspitas, pero se hacen más llevaderas escuchando relatos junto al fuego.

El viejo Said es un magnífico narrador capaz de cautivar a sus oyentes durante horas.  Karim es un joven pastor lleno de curiosidad, que cada noche se deja arrastrar a ese fabuloso mundo de aventuras, poblado por califas y princesas, por mercaderes y ladrones, por alfombras voladoras y lámparas maravillosas con genios en su interior...

Karim adora la magia de esos relatos, pero cada amanecer le devuelve a la cruda realidad del trabajo duro para ayudar a su familia. Hasta que un día, su maestro el viejo Said, le regala un cuaderno manuscrito dónde están recogidas todas esas historias y una vieja lámpara para leer en las noches sin luna.

Si me dijeran pide un deseo pediría vivir aventuras como las de este cuaderno…

Y a partir de ese instante todo en su vida cambió.

DRAMATURGIA Y DIRECCIÓN: Laura Iglesia
SOBRE EL ESCENARIO: Félix Corcuera, Carlos Dávila,
Arancha Fernández Ramos, Loretta Church / Borja Roces

DISEÑO DE ILUMINACION: Txus Carmelo Plágaro
VESTUARIO: Azucena Rico
ATREZZO: Bandua Creative Concept
TECNICO EN GIRA: Alberto Ortiz
FOTOGRAFIA: José Luis Nieto
VIDEO PROMOCIONAL: Señor Paraguas
DISEÑO GRAFICO: Lous & Martin, Whycar Entertainment

Que sí nos cuenten cuentos
A propósito de «1001: una odisea en el desierto»
(«Higiénico Papel Teatro»)

En algún momento alguien estableció, y sentó cátedra -o se sentó en la cátedra, lo que más a mano le pillara-, que lo de contar cuentos era lo mismo que contar mentiras. Y ahí comenzó una caza de brujas (obviamente sin escoba) y una visión muy distorsionada, y peyorativa, de la ficción. Los cuentos no surgen con la idea de mentir a quien los escucha, eso sería muy fácil. Tienen una intención mucho más peligrosa: la de hacer soñar. Esto lo sabe bien el protagonista de «1001: una odisea en el desierto», al que da vida el actor Félix Corcuera. Su mayor bien es un libro de cuentos que su maestro le lega antes de comenzar el último viaje. Y es precisamente con un libro donde comienzan sus aventuras y las de los amigos que irá haciendo por el camino.

Con un texto ágil, divertido, capaz de sacar risotadas de los más pequeños y de los que ya no tienen nada de pequeños, Laura Iglesia -que debuta, y muy bien, como actriz- construye una obra mágica, de esas que uno querría ser capaz de contar a un niño para dejarle ojiplático, ilusionado y, al fin, dormido y seguro, con una visión amable del mundo en los párpados. Carlos Dávila y Arantxa Fernández completan el reparto y los cuatro actores interpretan a un curioso y desestereotipado plantel de personajes. En este montaje, el genio de la lámpara quiere quitar de en medio rápido a quien lo llama, los mercaderes cambian su mercancía a cambio de una buena historia, los ladrones son sensibles y unos modernos estilistas y las princesas están tan aburridas que hasta la idea de un secuestro las seduce.

«Higiénico Papel Teatro», con el sentido del humor que los caracteriza desde hace años, nos cuenta un cuento, sí. Y eso es peligroso, porque recuerdan -a los pequeños y a los que necesitan no dejar de serlo- que imaginar, soñar, es el arma más poderosa para el cambio.
Que nos cuenten cuentos, por favor. Más en estas fechas electorales, en que empezarán a contarnos tantas mentiras.

SOFÍA CASTAÑÓN .-  La Nueva España.- 26 de enero de 2008.